¿Me Regalas Salud?

¨Únicamente nos pertenece, en cualquier caso, el presente. Y en éste el amor debería ser mimado, protegido, cobijado y, valga la expresión, amado. Un mundo sin amor, lo dijimos, es imposible.  Y un mundo con poco amor, insoportable. Tal vez muchas de las patologías que nos afligen tengan su origen en la carencia de amor; de todo amor.¨
– Javier Sádaba
Según un estudio de la Universidad de Harvard, entre un 60-90% de las visitas médicas son causadas por el impacto negativo de las emociones aflictivas en la salud.  
¿Puede ser la falta de amor parte del problema?  ¡Yo creo que SÍ!
Me contaba una enfermera el otro día como un paciente de urgencias, completamente desconocido, le pidió un abrazo.  Me pareció triste y a la vez bonito.  Cuánta valentía hay que tener para pedirle a alguien que no conoces un abrazo, ¿valentía o necesidad?
A ver cuando nos enteramos, nos hace falta, NECESITAMOS que nos toquen, sentir a otra persona, necesitamos que nos quieran.  Es sano y bueno para la salud. 
Siempre digo que una de las grandes lecciones que me enseñó mi perrita Chelsea es pedir AMOR.  ¿Os habéis dado cuenta como vienen a buscarte los perros cuando quieren que les acaricies?  Creo que si los seres humanos hiciésemos lo mismo tendríamos menos enfermedades y nos sentiríamos más felices.
Hoy, como antídoto al miedo, al estrés y a las enfermedades, elijo pedir abrazos.  Abrazos de esos de 6 segundos, justo lo que tarda el cuerpo en liberar oxitocina, la ¨hormona del amor¨.  
¿Me regalas salud?
¿Me regalas un abrazo?

El Campesino y el Burro

El Campesino y el Burro

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de sacarlo sin éxito.
Finalmente el campesino decidió que el animal ya estaba viejo, el pozo estaba seco, y necesitaba ser tapado de todas formas y que realmente no valía la pena sacar el burro.
Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarlo. Todos tomaron una pala y empezaron a tirar tierra al pozo. El burro se dió cuenta de lo que estaba pasando y lloró desconsoladamente.

Luego, para la sorpresa de todos, se tranquilizó. Después de unas cuantas paladas de tierra, el campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio…

Con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble…
Se sacudía la tierra y daba un paso hacia arriba… mientras los vecinos seguían echando tierra encima del animal, él se sacudía y daba un paso hacia arriba.

Pronto todo el mundo vio sorprendido como el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando.
 
Esta mañana al entrar en facebook un amigo había escrito algo que me recordó a esta fábula. 
 

¡Toca sacudir todo lo que nos echen (o nos echamos)
 y aprender a usarlo a nuestro favor! 

Las Palabras

El otro día me hicieron este precioso regalo en Las Palmas y lo quería compartir con vosotros. 

Hay momentos que nunca se olvidan y este fue uno de ellos para mi.  Su dulce voz con acento Canario, ese acento que tanto me recuerda a mi madre, leyéndome este poema en el lobby del hotel.  Me considero una persona muy afortunada por trabajar en lo que trabajo y tener la oportunidad de ir encontrándome personas tan ¨especiales¨ por el camino.

Estas palabras han encontrado un hueco en mi corazón y en mi casa.  GRACIAS.

Las Palabras

Todo lo que usted quiera, si señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció… Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

Pablo Neruda

Abrir los Ojos

Hoy Elijo…abrir los ojos. 
Abrir los ojos por mucho que duela.  Abrir los ojos a esas ¨cucarachas¨ de las que tanto hablo. 
Vivimos en el auto-engaño pensando que porque le damos la espalda, ya no exisiten.  Al igual que los niños pequeños, pensamos que si nos tapamos los ojos, desaparecen.

PERO, existen, y están ahí, siempre presentes.  Los problemas y las situaciones complicadas no se van solas.  Y la carga emocional de ignorarlas o vivir en negación tiene un coste demasiado alto. 

Hoy elijo dar la vuelta. Hoy elijo ABRIR LOS OJOS.

Hoy Elijo…
regalar mi AMOR a los que lo saben valorar.  El AMOR es un regalo demasiado preciado como para regalárselo a personas que no lo valoran.