Atrévete a Ser Infiel

Cuentan que…..

Vivía en una comunidad espiritual desde hacía meses.  Un día el mentor le llamó y le dijo:
– Estás expulsado.  Lamentablemente, debes abandonar nuestra comunidad.
Indignado, el discípulo protestó:
– Pero ¿cómo es posible? A ver, ¿por qué se me expulsa?
– Por fidelidad.
Entonces el discípulo se encolerizó.
-Jamás he visto que a uno le echen de ningún lado por fidelidad.
-Pues sí – replicó sosegadamente el maestro-.  Se te echa por fidelidad.  Fidelidad a la indolencia, la desidia, la indiferencia, la negligencia.  No he visto jamás a nadie tan fiel a todo ello como tú. Coge tus cosas y vete. Aquí no hay lugar para ti.

Parece ser demasiado común, ¿no os parece?  La pasividad, la indiferencia, el desinterés y la apatía. Y para empeorar la situación, se le añade un puñado grande de quejas.  Cuántos conocemos los que no hacen nada.  Nada de nada, solo quejarse.

Hablaba con una empresaria ayer y me decía que se les debería de cobrar dinero a los que se quejan, y  veríamos lo pronto que muchos dejarían de hacerlo.  El derecho a  ¨quejarse¨ es algo que se gana, y se gana haciendo algo, aportando, añadiendo (consciente de que eso incluirá su buena dosis de fracasos), con un comportamiento constructivo.  ¡El que no hace, que no se queje!

Desde pequeños se ha premiado al niño bueno, el que no habla, el que no molesta, el que no hace.  Sería más interesante premiar actitudes de esfuerzo, perseverancia y atrevimiento. Ya va siendo hora de romper con esas reglas absurdas, salir del conformismo y de esa caja de la que todos hablan.  O mejor todavía, tirar la caja de una vez y por todas.

Así que, hoy os quiero dejar con un mensaje…..

Sal de la Fidelidad….y atrévete a ser INFIEL!