Palabras

¨Las palabras son la voz del corazón¨
– Confucio

Perfectamente Imperfectos

Hoy empiezo un curso con la Dra. Brené Brown titulado, ¨Los Regalos de la Imperfección¨.  Es un tema que siempre me ha gustado y creo que será una experiencia muy enriquecedora.  Tiene una charla EXTRAordinaria en TED, os dejo con el link.
Para celebrar mi imperfección, decidí hacer este cartel.  Paco, mi marido, dice que estoy loca.  Yo digo que SÍ, y ¿no lo estamos todos un poco?  No conozco a nadie que sea ¨normal¨ o ¨perfecto¨ y si se lo creen, han hecho un buen trabajo de auto-engañarse. 
Empiezo mi año de ¨ELIJO AMOR¨ cargada de energía y preparada para seguir en el camino de amarme y aceptarme tal y como soy.  El reconocer que no soy perfecta, que tengo días buenos y malos, kilitos de más, miedos, incertidumbres y que a pesar de todo ello, nada cambia quien SOY.  Es aceptarme porque SOY y por ese simple motivo me lo merezco.  Esto es el AMOR INCONDICIONAL del que hablaba el psicólogo Carl Rogers.

Así que en este año donde la peluquera me ha dicho que he perdido keratina y el óptico que he perdido vista, yo os digo que he perdido muchas cosas, pero no el sentido del humor y las ganas de seguir mejorando como ser humano.  Las ganas de seguir creando mi mejor ¨yo¨, no desde el perfeccionismo, sino desde esa necesidad que tenemos todo ser humano de mejorar, desde la aceptación y el amor incondicional a mi misma.  

Dándome cuenta de que todos somos PERFECTAMENTE IMPERFECTOS y recordándome que NO SOY PERFECTA, SOY TERESA.

Original o de Serie

¨Nacistes original.  No te mueras una copia.¨ – John Mason
Esta frase me ha recordado a un anuncio de una marca de coches que escucho en la radio.  Más o menos dice, tal coche para los que tienen personalidad de serie.  
Y me pregunto, ¿Quién quiere tener una personalidad de serie? 
Acaso la sociedad no nos ha vuelto una copia, y es eso precisamente de donde tenemos que salir para volver a ser ¨nosotros mismos¨, ORIGINALES.  O quizás ahí esté el problema, y de ahí que esta marca de coches sepa el secreto.  Solo hay que andar por la calle y ver como van vestidas la gente.  Todos con las mismas botas, los mismos colores, las mismas ropas, COPIAS.  ¿Por qué?  Porque se lleva, porque te sientes parte del grupo, porque si eres ORIGINAL serás diferente, y puede que no te acepten.   
Este camino de ser uno mismo tiene sus momentos de dolor y de satisfacción. Hay momentos de mucho miedo, incertidumbre y confusión.  No es fácil desprenderse del caparazón que hemos ido creando durante años.  Algunos mueren y nunca lo consiguen. 
Hummm…. ¿Y tú que eres? ¿De serie u original? 

Aceptar para Cambiar

La paradoja curiosa es que cuando me acepto tal como soy, entonces es cuando puedo cambiar.
– Carl Rogers

Esta siempre ha sido una de mis frases favoritas, la tuve apuntada en un papel, colgado al lado de mi ordenador durante muchos años.  Me gustaba, me atraía, lo había estudiado, sabía la teoría, pero no me había enterado de nada. Hasta que un día, lo experimenté, lo sentí, lo viví, lo entendí. ¡Os puede afirmar que es verdad!  Fue uno de los momentos más bonitos de mi vida, a pesar de que fue provocada por una situación muy dolorosa.  Un momento de aceptación completa de quien y cómo era.

Fue un momento de …. entendimiento profundo, PAZ y mucho AMOR.

No nos engañemos, no existe!

¨No tengas miedo a la perfección, nunca la alcanzarás.¨ 
Salvador Dali

Pretty

Esta es una brillante reflexión sobre el valor que nuestra sociedad le da a la belleza.
Os traduzco el último párrafo del poema….
Esto, esto es sobre la hija que algún día tendré.  Cuando te acerques a mi, ya llena de inseguridades, suplicando, ¨Mamá, ¿Seré guapa?, ¿Seré guapa?  Te borraré esa pregunta de tus labios, como si fuera un pintalabios barato y te diré, ¡No! ¡La palabra “guapa” no es merecedora de todo lo que tú serás, y ninguna hija mía estará contenida en cinco letras!
Serás muy inteligente, muy creativa, muy asombrosa.  Pero tú, nunca serás simplemente “guapa”.
Pretty
When I was just a little girl, I asked my mother, “What will I be? Will I be pretty? Will I be pretty? Will I be pretty? What comes next? Oh right, will I be rich?” Which is almost pretty depending on where you shop. And the pretty question infects from conception, passing blood and breath into cells. The word hangs from our mothers’ hearts in a shrill fluorescent floodlight of worry.
“Will I be wanted? Worthy? Pretty?” But puberty left me this funhouse mirror dryad: teeth set at science fiction angles, crooked nose, face donkey-long and pox-marked where the hormones went finger-painting. My poor mother.
“How could this happen? You’ll have porcelain skin as soon as we can see a dermatologist. You sucked your thumb. That’s why your teeth look like that! You were hit in the face with a Frisbee when you were 6. Otherwise your nose would have been just fine!
“Don’t worry. We’ll get it all fixed!” She would say, grasping my face, twisting it this way and that, as if it were a cabbage she might buy.
But this is not about her. Not her fault. She, too, was raised to believe the greatest asset she could bestow upon her awkward little girl was a marketable facade. By 16, I was pickled with ointments, medications, peroxides. Teeth corralled into steel prongs. Laying in a hospital bed, face packed with gauze, cushioning the brand new nose the surgeon had carved.
Belly gorged on 2 pints of my blood I had swallowed under anesthesia, and every convulsive twist of my gut like my body screaming at me from the inside out, “What did you let them do to you!”
All the while this never-ending chorus droning on and on, like the IV needle dripping liquid beauty into my blood. “Will I be pretty? Will I be pretty? Like my mother, unwrapping the gift wrap to reveal the bouquet of daughter her $10,000 bought her? Pretty? Pretty.”
And now, I have not seen my own face for 10 years. I have not seen my own face in 10 years, but this is not about me.
This is about the self-mutilating circus we have painted ourselves clowns in. About women who will prowl 30 stores in 6 malls to find the right cocktail dress, but haven’t a clue where to find fulfillment or how wear joy, wandering through life shackled to a shopping bag, beneath those 2 pretty syllables.
About men wallowing on bar stools, drearily practicing attraction and everyone who will drift home tonight, crest-fallen because not enough strangers found you suitably fuckable.
This, this is about my own some-day daughter. When you approach me, already stung-stayed with insecurity, begging, “Mom, will I be pretty? Will I be pretty?” I will wipe that question from your mouth like cheap lipstick and answer, “No! The word pretty is unworthy of everything you will be, and no child of mine will be contained in five letters.
“You will be pretty intelligent, pretty creative, pretty amazing. But you, will never be merely ‘pretty’.”

Sigue, Sigue, Sigue

Un Sueño
 Una Adversidad
Dolor
Resiliencia
Una Necesidad
Fuerza
Apoyo
Amor
Perseverancia
Lágrimas
Un Héroe.
La Vida Misma

Mantra – Elijo AMOR

¡Feliz año nuevo a todos!  
Debo de admitir que no soy una gran fan de los propósitos de año nuevo, ni pienso que hace falta la entrada de un nuevo año para empezar un proyecto o hacer un cambio. Creo que cualquier momento es bueno, solo tienes que empezar.
Una amiga mia dice ¨espero que tus problemas duren lo mismo que tus propósitos para el nuevo año¨.  ¿Cuántas veces hemos empezado el año con propósitos que no han durado más de un par de semanas?  Ya sabéis a los que me refiero:  perder peso, ir al gimnasio, dejar de fumar, etc.
Desde hace unos años, yo prefiero empezar el año con un mantra.  Una palabra o frase corta que represente el año que entra.  Algo que me motive y que quiera mejorar.  He descubierto que funciono mejor con mantras porque prefiero seguir un proceso de mejora continua, pasito a pasito, gotita a gotita. 
Para el 2011, mi mantra es….
Es un gran objetivo, todo un reto para mí.  Un reto al que siento que le ha llegado su momento.  Es una oportunidad para crecer y seguir creando la mejor ¨yo¨ posible. 
Me gusta mucho la palabra ELEGIR, ya os habréis dado cuenta por mis otros posts. Creo que es uno de los mejores regalos que tenemos.  Aunque no podemos elegir lo que nos ocurre, si podemos  ELEGIR como reaccionamos ante cualquier situación.  Y podemos elegir vivir desde el AMOR o desde el miedo.  Este año yo ¨Elijo Amor¨.
¿Y que significa ELEGIR AMOR? Para mi es….
 
Enfrentarme a mis miedos
Mirar al miedo a la cara y salir de él
Tener la valentía de ¨Ser Yo Misma¨
Quererme más
Bajar las barreras para dar y recibir amor
Darme el permiso de brillar y florecer
¡Simple, pero no fácil!
Ahora que ya sabéís mi mantra para el 2011, os dejo con una pregunta……
¿Y tú, qué mantra eliges?

Una Palabra Amable

¨A menudo subestimamos el poder del tacto, de una sonrisa, de una palabra amable, de escuchar, de un cumplido honesto o del más mínimo acto de cariño, todos los cuales tienen el potencial de darle la vuelta a una vida.¨  – Leo Buscaglia

Seguro que os ha ocurrido esto alguna vez.  En el momento menos esperado, alguien te regala una sonrisa o una palabra amable de esas que vienen del corazón, de las de verdad. ¡Qué bien sienta! 
Esta frase me recuerda a una conversación que tuve con un amigo.  Una mañana, cuando todavía no le conocía demasiado bien, le comenté una fortaleza que yo veía en él y lo importante que era esta cualidad dentro y fuera de las empresas.  Noté como se emocionó y ahí quedó la conversación. 

De camino a mi casa me paré a reflexionar sobre lo ocurrido y me empezó a atacar el Gremlin (mi charla interior).  El Gremlin decía, ¨Teresa estabas en un entorno laboral, no le conoces lo bastante, puede que invadieses su zona de confort, le has molestado.¨  Menos mal que este compañero de viaje (el Ego) ya le conozco bien y no dejé que me diese la paliza.  Me dije, ¨has hecho bien, es importante que las personas sepan sus fortalezas, muchas veces ellos no las ven, tienes un trabajo que te permite hacer esto, es tu deber.¨

Comparto mi charla interior, por un motivo, para que veáis como funcionamos.  Esto no era una lucha de si lo que hice era lo correcto o no, era MIEDO.  Miedo a abrirme, a bajar mis barreras, a conectar con otro ser humano. Miedo a demostrarme tal y como soy, al rechazo.  Sin embargo, os pregunto ¿qué es una vida sin conexión? Es una vida a ¨0¨!!!  ¿Y qué coste tiene para nosotros?  ¿Qué duele más, conectar o no conectar?  Para mí, lo tengo claro, elijo CONECTAR aunque al principio duela. 

Para los curiosos, os cuento como acabó la conversación con mi nuevo amigo.  Unas semanas más tarde, hablando con él, me recordó la corta conversación que tuvimos aquel día.  Me comentó que estaba pasando una mala racha y lo importante que había sido para él el escuchar mis palabras. De él no haberlo compartido, nunca me hubiera enterado.  En este caso tuve la suerte de saber lo que ayudaron mis palabras, pero ese no es el objetivo. El fin es compartir o abrirte a alguien independientemente de los resultados, por el simple placer de dar.
    

Hay cosas en esta vida que no tienen precio y ésta, definitivamente fue una de ellas.  El ladrillazo de que te recuerden que merece la pena arriesgarte.  El saber que con unas palabras desde el corazón puedes ayudar a alguien.  ¿No os parece realmente precioso?

Este año he sido muy afortunada, he recibido regalos preciosos que llevaré en mi corazón para siempre.  No me refiero a los que estaban debajo del árbol de Navidad, sino los que me regalaron muchísimas personas a lo largo del año. Regalos de personas desconocidas, emprendedores, empresarios, directivos, clientes, colaboradores, amigos y familia. A la mente se me viene muchas imágenes, palabras, correos electrónicos, comentarios en el blog, miradas, caricias, abrazos, besos, lágrimas y sonrisas llenas de emoción.  Gracias a todos por regalarme el mejor regalo de todos…. AMOR (con mayúsculas). 

¿Hay algo más bonito?
 
En estos momentos donde todos andamos frenéticos buscando regalos, gastando por gastar y sumergidos en el consumismo os quiero dejar con un mensaje. 

Recordad que podemos regalar AMOR durante todos los días del año.  

Navidad

La Navidad, hijo mío, es amor en acción. Cada vez que amamos, cada vez que damos, es Navidad. – Dale Evans Rogers


En esta Nochebuena, os quiero recordar que podemos tener Navidad todos los días.
¡Es nuestra elección!