Una Palabra Amable

¨A menudo subestimamos el poder del tacto, de una sonrisa, de una palabra amable, de escuchar, de un cumplido honesto o del más mínimo acto de cariño, todos los cuales tienen el potencial de darle la vuelta a una vida.¨  – Leo Buscaglia

Seguro que os ha ocurrido esto alguna vez.  En el momento menos esperado, alguien te regala una sonrisa o una palabra amable de esas que vienen del corazón, de las de verdad. ¡Qué bien sienta! 
Esta frase me recuerda a una conversación que tuve con un amigo.  Una mañana, cuando todavía no le conocía demasiado bien, le comenté una fortaleza que yo veía en él y lo importante que era esta cualidad dentro y fuera de las empresas.  Noté como se emocionó y ahí quedó la conversación. 

De camino a mi casa me paré a reflexionar sobre lo ocurrido y me empezó a atacar el Gremlin (mi charla interior).  El Gremlin decía, ¨Teresa estabas en un entorno laboral, no le conoces lo bastante, puede que invadieses su zona de confort, le has molestado.¨  Menos mal que este compañero de viaje (el Ego) ya le conozco bien y no dejé que me diese la paliza.  Me dije, ¨has hecho bien, es importante que las personas sepan sus fortalezas, muchas veces ellos no las ven, tienes un trabajo que te permite hacer esto, es tu deber.¨

Comparto mi charla interior, por un motivo, para que veáis como funcionamos.  Esto no era una lucha de si lo que hice era lo correcto o no, era MIEDO.  Miedo a abrirme, a bajar mis barreras, a conectar con otro ser humano. Miedo a demostrarme tal y como soy, al rechazo.  Sin embargo, os pregunto ¿qué es una vida sin conexión? Es una vida a ¨0¨!!!  ¿Y qué coste tiene para nosotros?  ¿Qué duele más, conectar o no conectar?  Para mí, lo tengo claro, elijo CONECTAR aunque al principio duela. 

Para los curiosos, os cuento como acabó la conversación con mi nuevo amigo.  Unas semanas más tarde, hablando con él, me recordó la corta conversación que tuvimos aquel día.  Me comentó que estaba pasando una mala racha y lo importante que había sido para él el escuchar mis palabras. De él no haberlo compartido, nunca me hubiera enterado.  En este caso tuve la suerte de saber lo que ayudaron mis palabras, pero ese no es el objetivo. El fin es compartir o abrirte a alguien independientemente de los resultados, por el simple placer de dar.
    

Hay cosas en esta vida que no tienen precio y ésta, definitivamente fue una de ellas.  El ladrillazo de que te recuerden que merece la pena arriesgarte.  El saber que con unas palabras desde el corazón puedes ayudar a alguien.  ¿No os parece realmente precioso?

Este año he sido muy afortunada, he recibido regalos preciosos que llevaré en mi corazón para siempre.  No me refiero a los que estaban debajo del árbol de Navidad, sino los que me regalaron muchísimas personas a lo largo del año. Regalos de personas desconocidas, emprendedores, empresarios, directivos, clientes, colaboradores, amigos y familia. A la mente se me viene muchas imágenes, palabras, correos electrónicos, comentarios en el blog, miradas, caricias, abrazos, besos, lágrimas y sonrisas llenas de emoción.  Gracias a todos por regalarme el mejor regalo de todos…. AMOR (con mayúsculas). 

¿Hay algo más bonito?
 
En estos momentos donde todos andamos frenéticos buscando regalos, gastando por gastar y sumergidos en el consumismo os quiero dejar con un mensaje. 

Recordad que podemos regalar AMOR durante todos los días del año.  

Navidad

La Navidad, hijo mío, es amor en acción. Cada vez que amamos, cada vez que damos, es Navidad. – Dale Evans Rogers


En esta Nochebuena, os quiero recordar que podemos tener Navidad todos los días.
¡Es nuestra elección!

Stand by Me

Dice la canción de B.E. King, ¨No matter who you are, no matter where you go, in life, you are going to need somebody to stand by you.¨ (¨No importa quién seas, ni a donde vayas en tu vida, vas a necesitar alguien que esté a tu lado.)

¡Que gran verdad!

Una de las necesidades primordiales que tenemos los seres humanos es sentir que nos apoyan, aceptan y quieren.  Somos seres sociales, interconectados los unos con los otros.  Hay numerosos estudios de psicología que demuestran que tenemos la necesidad del contacto humano y de la interacción.  Y si no lo tenemos, nos lleva a la soledad y a una serie de emociones negativas que hacen que enfermemos.

¿A quién no le gusta saber que tenemos a alguien a nuestro lado?  Alguien que nos acepte tal y como somos, que nos anima, o que simplemente está acompañándonos en silencio.  Pueden estar físicamente cerca o lejos, da igual.  Cuántas personas tenemos que aunque no mantengamos un contacto diario, sabemos que están.  Son esas personas a las que puedes llamar y sabes que siempre van a estar ahí para tí y tú para ellos.  El saber que tenemos alguien cerca quien nos apoya es vital para nuestro bienestar, nos ayuda a sentir emociones positivas y a florecer.

Desde hace tiempo llevo observando un vacío que existe.  Hablo con muchas personas que aunque tienen a personas queridas cercanas, no han encontrado su Tribu.  Y por encontrar tu tribu me refiero a personas con quienes puedes compartir tus sueños, tus pensamientos y tus proyectos sin que te los critiquen.  Nos aportan energía positiva, nos escuchan y sacan lo mejor de nosotros.  Con ellos  podemos soñar, compartir nuestros logros y cuando hace falta, también llorar.  No nos destruirán nuestros sueños antes de ser expresados.  Están en los momentos buenos y malos, y para darnos ese empujoncito que a veces tanto nos hace falta.
 

En una sociedad donde cada vez somos más individualistas, creo que es importante parar un momento para pensar en a todas estas personas que ¨están a nuestro lado¨. Seguro que todos las tenemos.  Por este motivo, os propongo un ejercicio de agradecimiento, aprecio o celebración (como dice un amigo mío).

Hoy, para unos minutos y piensa en estas personas que tienes en tu vida.  Y si quieres llevarlo un paso más…..compártelo con ellos, ya veréis lo gratificante que es para todos.

GRACIAS – THANK YOU

Gracias, ¿No os parece una palabra preciosa?

Últimamente me encuentro diciéndolo mucho. He decidido que como parte de ¨vivir más la vida¨ quiero dar las gracias a las personas que me ayudan, de no callármelo por verguenza, timidez o miedos. Dar unas gracias de las de verdad, no las de pura courtesía. Unas gracias que vienen directamente del corazón, llena de una gratitud profunda.

La psicología positiva está demostrando cientificamente que ser agredecidos nos da felicidad. Y os lo puedo corroborar por mi experiencia personal. Cultivar la gratitud afecta directamente nuestro bienestar.

Por este motivo decidí poner en marcha este simple, pero muy importante, ejercicio de gratitud. Estoy repartiendo esta tarjeta a toda las personas a las que les estoy agradecida. Para más información podéis entrar en http://www.teresafalls.com/ y leer lo que hay tras esta idea.

Con este post os quiero dar unas GRACIAS enorme a todos por seguirme y compartir un ratito de vuestra vida leyendo mi blog.