¡Despierta!

Hoy es un buen día, un buen día para despertar, despertar a lo que ya tenemos.  

Muchos cuando piensan en la felicidad, centran su foco de atención en lo que no tienen o lo que les falta. Incluso antes de plantearse si tienen felicidad, se preguntan, ¿Cómo puedo ser más feliz?  Como si les hiciese falta mas felicidad. 

Hoy os propongo otra cosa.  ¿Por qué no parar y valorar la felicidad que ya tenemos?  ¿Por qué no despertar a la felicidad de la que ya estamos disfrutando?  La probabilidad es alta de que ya la tengamos, el problema está en que no lo vemos, no lo apreciamos.

Tenemos que despertar a las cosas simples que nos hacen felices.  A esas pequeñas cosas que nos vienen gratuitamente, sin terner que trabajarlas.  Esas pequeñas grandes cosas que nos ocurren cada día que no paramos a valorar. 
Como primer paso es bueno. A partir de ahí ya podremos empezar a averiguar como ser más feliz.

Hoy es un buen día, un buen día para despertar,  para despertar a la felicidad que ya tenemos.

Y, ¿quién sabe?,
 a lo mejor descubres que ya eres feliz.

Ignorancia o Indiferencia

Hay un chiste que va más o menos así…
¨¿Qué es peor, la ignorancia o la indiferencia?¨
Y el otro le contesta…
¨Ni lo sé, ni me importa.¨

A lo mejor aquí está el problema,
 que muchos ni se interesan por saber
 y los otros que saben, no les importa.
¿No os parece la salida fácil?
  No asumir RESPONSABILIDAD.
¿Qué pensáis vosotros?

¿Tanto nos cuesta?

¿Tanto nos cuesta dar las gracias?

Entramos en comercios todos los días a comprar
y…no nos dan ni las gracias.
Mi hijo se encuentra 50 euros, se los devuelve al señor
y…. no le da ni las gracias.
Mi hijo mayor alquila un videojuego, por error vienen dos juegos en la carcasa,
cuando lo devuelve se lo comenta a la dependienta
 y ……no le da ni las gracias.
Una mujer se tira a la piscina para sacar a un niño que se está ahogando, se lo lleva a la madre
 y…. no le da ni las gracias.
¿Soy yo o algo no marcha bien?
¿Tan dificil es usar una sola palabra? 
¿Cómo hubieran cambiado estas situaciones con una simple palabra?
¿Cómo reaccionarán estas mismas personas cuando les vuelvan a ocurrir lo mismo?
 ¿Devolverán el dinero, el videojuego, volverán al mismo comercio?
Es muy simple dar las gracias, sin embargo seguimos sin hacerlo.
¡Como cambiaría todo con una sola palabra…..GRACIAS!

Coherencia

Ayer estuve en la consulta de un médico y me encontré con este cartel.  Aunque me gusta mucho (ya sabéis la importancia que le doy a una sonrisa, el reírse, el disfrutar del camino y la felicidad), saqué esta foto por otro motivo completamente diferente.
Que simple es poner un cartel en la pared, teorizar y predicar.  Sin embargo, que difícil es practicarlo.  Ese paso de decirlo a hacerlo, marca toda la diferencia.  Salir de la cabeza y pasar a la acción. 
¿Cuántas veces nos ocurre esto?  Personas que dicen una cosa y hacen otra.  ¿Dónde está la coherencia?  ¿A quién engañan?
Mi consejo:
No solo prediques el mensaje: VÍVELO!
Es mucho más divertido :-)).

Momentos

¿Qué es un momento?

¿Has parado a pensar en ello alguna vez? Yo, últimamente, mucho.

Me encuentro con personas continuamente que esperan otro momento para empezar a vivir.  Personas que esperan el momento perfecto para hacer algo.  Pero, a  veces solo tenemos un momento.  Un momento, para compartir con una persona querida. Un momento, para conversar.  Un momento, para esa mirada.  Un momento fugaz, que si no lo aprovechamos, se va. ¡Para siempre!

Esperar el momento perfecto.  ¿Qué momento perfecto?  ¿Existe? 

Yo, por si acaso, pienso disfrutar del que tengo….el presente.

Oportunidad Perdida

¡Me ha vuelto a ocurrir! Cuantas oportunidades perdidas veo. Oportunidades para diferenciarse, de ir un paso más allá, de fidelizar al cliente.  Detalles simples, a veces sin coste alguno para la empresa.  Y sin embrago, terminan por ser OPORTUNIDADES PERDIDAS.

Este fin de semana estuve en un bar al que suelo ir.  Pedimos dos refrescos.  Cuando vino la dueña, se tropezó y me tiró casi toda la coca-cola encima. ¡Pelo, blusa, pantalones, etc…..! Rápidamente me pidió perdón y me trajo papel para limpiarme.  Me limpié como pude y seguí disfrutando de la conversación.
Cuando llegó el momento de pedir la cuenta, la dueña nos dijo 2,40 Euros.  Pagamos y nos fuimos.  No fue hasta ese momento que me dió un poco de rabia.  No me molestó el accidente, entiendo que es normal y le podría ocurrir a cualquiera.  Lo que no entendí es como me pudo cobrar después de lo sucedido.  Por menos de 2 Euros hubiera quedado como una empresaría que realmente se preocupa por sus clientes.  Perdió la oportunidad de que una cliente se fuese contenta, a pesar de lo ocurrido.
Esto me recuerda a una conversación que tuve con un directivo de una multinacional en Barcelona.  Su empresa le mandó a los EEUU durante un año y medio.  Me contaba como fue unas de sus primeras experiencias en un supermercado americano.  Tenía un niño pequeño y no daban con un yogur sin trocitos.  Le preguntó al dependiente si le podía ayudar y como no pudo, inmediatamente llamaron al encargado de la tienda.  Cuando llegó y le expresaron sus dudas, el encargado no dudó ni un segundo.  Cogió cuatro yogures de la nevera y los abrió para que lo probasen.  En ese preciso momento FIDELIZÓ al cliente.  Durante el próximo año y medio, ¿dónde pensáís que hizo la gran parte de sus compras? ¿Había alguna duda?
El servicio al cliente no es un departamento, un mostrador o un curso que se toma……es una actitud.
Me hace pensar en cuáles son esos pequeños detalles que podríamos tener con nuestros clientes para ir un paso más allá, para demostrarles que son importantes, que nos interesamos por ellos, y, en definitiva decirles….

¡Tú me importas!

Ideas Simples

No sé ustedes, pero cómo me lio cuando entro en un probador con varias prendas.
 ¿Soy la única?  No lo creo. 
De ahí la necesidad de esta gran idea.
(No me puede resistir sacar esta foto dentro del probador de una tienda para compartirla con ustedes.)
 ¡Que idea más simple, que idea más genial
 Me sorprendió por su simplicidad
Una solución fácil a un problema cotidiano.
Una pequeña gran idea.
A veces las soluciones a nuestros problemas son muy simples.  Nos lo complicamos nosotros mismos.  Ahora, eso sí, que sea simple no significa que sea fácil (ni dar con la solución, ni llevarlo a cabo)..
¨Ideas simples son más fáciles de entender.
  Ideas que son más fáciles de entender se repiten.
  Ideas que se repiten cambian el mundo.¨
– Simon Sinek

Palabras

Este es un video que encontré de casualidad en youtube hace un par de días.  Creo que tiene un mensaje importante.  Comparto algunas frases que me llaman la atención.
Me gustaría que me dijeses….
…que me quieres no importa lo que haga.
…que te has equivocado.
…que me vas a dejar de comparar con otros.
…que no importa lo que ocurra, crees en mi y me apoyas.
…que hice lo mejor que pude.
…que puedes hacer cualquier cosa que quieras en la vida.
…que lo sientes.
…bien hecho.
¨Ojalá supieses lo importante que son tus palabras, las habladas y no-habladas.  Ten cuidado con lo que dices y no te olvides de lo que queda por decir.  Tus palabras tienen poder.¨
Hace ya unos años decidí…
…que no se me quedarían palabras por decir.
…que cuando sintiese emociones positivas las expresaría.
…que la timidez no me impediría expresar mis emociones.
…que no dejaría que mi ego me impidiese decir las palabras mágicas ¨lo siento¨.
…que expresaría mi gratitud.
…que el miedo no me pararía de decirle a alguien ¨te quiero¨.   
…que no me moriría con palabras ¨no dichas¨.
y HOY, lo vuelvo a elegir.

LUV

Hay palabras que me encantan. (There are words that I love!)

Y LUV es una de ellas.


Interesante cómo cada palabra tiene una carga emocional y hasta la misma palabra en dos idiomas distintos pueden ser percibidas de formas totalmente diferentes.  Tomemos, por ejemplo, la palabra AMOR.  En castellano es una palabra muchísimo más profunda que en inglés.  Muchas veces me he planteado como influye esto en el uso de esta palabra.  En inglés LOVE tiene el mismo significado que AMOR, pero también lo usamos para decir que nos gusta algo mucho.  En inglés puedes AMAR tu trabajo, una comida, una actividad, una marca y hasta Nueva York.  Esto hace que sea una palabra mucho más ¨usable¨.  Y os pregunto, en estos momentos donde estamos continuamente recibiendo mensajes negativos, ¿No sería interesante que empezásemos a usar esta palaba más a meundo?

¿Os habéis dado cuenta lo que nos cuesta usar la palabra AMOR?  Que trabajo les cuesta a muchos decirle a alguien que les quiere.  La pena es que a muchos les cuesta hasta de puertas para dentro.  Y ya no digamos el usar la palabra AMOR en un entorno laboral. Y me pregunto, ¿Y por qué no? ¿O acaso no puedes AMAR tu trabajo, tus compañeros de trabajo, y quien sabe….hasta a tu jefe (si es un buen líder)?


Por este motivo me gusta ( I LOVE) la palabra LUV.  Es una palabra deliberadamente mal deletreada en inglés (ya sabéis que a los americanos esto y hacer un verbo de cualquier palabra nos encanta) que tiene un significado un poco diferente a la palabra LOVE.  Es más entrañable que AMOR, más cercano, no tiene la connotación de un amor romántico.


Aquí comparto con vosotros algunas de las cosas que AMO.


I LUV…..


…cuando veo la pasión de un sueño en los ojos de una persona
…un paseo por el pinar
…acurrucarme con un buen libro
…aprender de todos, hasta de mi perrita Chelsea
…tomarme un café con un amigo/amiga mientras compartimos una conversación
…mi trabajo (aunque os confieso que para mi no es un trabajo)
…mi familia, amigos y hay momentos que hasta un desconocido que me encuentro por la calle


I LUV to LOVE.

¿Y tú?

What do you LUV?

Complacer

Algunos me preguntan cómo que tengo un blog tan personal, cuando a lo que me dedico es a trabajar con  directivos y empresarios.  Y yo me pregunto, ¿Y los directivos y empresarios no son personas? ¿O acaso te conviertes en otra persona cuando entras por la puerta de la oficina? Son personas con sentimientos, emociones, miedos y obstáculos iguales a cualquier otra persona. 
Los posts (Grita!!! y Complacer) son un buen ejemplo de cómo entiendo yo lo personal, profesional y empresarial.  Todos somos humanos, dentro y fuera de las empresas.  Por ejemplo, si tendemos a ser complacientes en nuestra vida personal, lo más seguro es que se refleje en nuestra vida profesional, en nuestra empresa.
Seth Goodin, un experto en marketing americano, puso un post en su blog esta semana que me atrajo mucho la atención. Se titula ¨Pleasing¨, traducido significa ¨Complaciendo¨.  En su post empieza con una frase…
¨No podemos complacer a todos, de hecho, no vamos ni a intentarlo.¨

Creo que queda claro, no importa lo que hagamos, no podemos tener a todo el mundo contento. El momento en que empiezas a hacerlo, no te queda otro remedio que complacer a unos menos, para poder complacer a otros un poco más.  ¡Esto es una locura!  Podemos terminar por no tener a nadie contento.
Encuentro esta idea muy importante.  Tenemos que tener claro a quienes queremos cuidar y hasta dónde estamos dispuestos a complacer.  Me encuentro con empresarios continuamente que me cuentan como por no decirle ¨no¨ a un cliente, les ha terminado por costarle el dinero a ellos.

El otro día escuchaba una entrevista de la ex-presidenta de Southwestern Airlines, Colleen Barrett.  Para Southwestern, sus primeros clientes son sus empleados, los segundos son los clientes y los terceros los accionistas.  Por este motivo, en su empresa, el cliente no siempre tiene la razón.  Esto me gustó y cuando lo explicó tuvo mucho sentido.  Si tratas bien a tu gente, ellos trataran bien al cliente (lo que decía también Tom Peters en el otro post).  Si viene un cliente exigiendo algo y no tiene razón, y cedes ante el cliente, acabas de dejar a tu empleado (el primer cliente) por los suelos.  ¿A quién no le ha pasado esto alguna vez?  ¿Y cómo te has sentido?


Muchas veces estamos dispuestos a complacer a toda costa por….
Miedo a que se mosquee el cliente.
Miedo a perder el cliente.
Miedo a que dirá el cliente de nosotros.
Miedo de que si no lo hacemos, no llegaremos a final de mes.
Miedo a ………………., ………………., ………………., etc.
Y no nos damos cuenta, de que por estos miedos puede que estemos ¨perdiendo un empleado¨ o llegando a un acuerdo que puede que ni sea rentable para nuestra empresa.  Es muy importante saber cuáles son tus necesidades, los márgenes dentro de los que estás dispuesto a moverte y marcar una barrera bien clara….hasta con el cliente. 
Y cuando no queda otro remedio, seguir la recomendación de Colleen Barrett de….
¨A veces tienes que invitar al cliente a que encuentre otro proveedor.¨ 
Soy la primera que creo en un exquisito servicio al cliente.  Pero, no a toda costa.  Lo que quiero transmitir con este post no es quitar la importancia de la excelencia en nuestro trato al cliente, sino aprender a decir ¨no¨ cuando hay que decirlo.  Es definir unas barreras sanas, para que nuestra empresa prospere.
Así que……
A veces tienes que gritar y aullar (en el contexto del otro post), hasta a los clientes.